Los normandos

jueves, 3 de enero de 2008

Saludos. Los normandos son la última pieza del puzzle histórico que hemos estado montando con la colaboración de vikingos y sajones y que conforma lo que ahora conocemos como Inglaterra. Pero también los normandos son mucho más. Veremos como este pueblo hizo honor a su arrojada estirpe, acudiendo sin dudar allí donde pudieran encontrarse juntos riquezas, honores y batallas. Sin duda, uno de los pueblos más influyentes de la Historia. A lo largo de dos siglos, no solo influyeron en la creación de los reinos británicos que conocemos ahora, sino que tuvieron una gran influencia en Francia, en Italia, en Sicilia e incluso en Oriente, donde llegaron a fundar el Principado de Antioquia, al norte de Siria, estado tan importante como el reino de Jerusalén, y que estuvo muy implicado en las cruzadas.

A comienzos del siglo X, los francos (ya hablaremos de este pueblo en otro artículo) habían levantado un estado fuerte en la actual Francia. Cien años después de la coronación de Carlomagno, los ataques vikingos a la costa norte de Francia no habían podido ser evitados del todo. En el 911, una partida de guerra vikinga dirigida por Hrolf asoló la desembocadura del Sena y llegó a asediar Chartres, aunque sin éxito. El rey franco, incapaz de expulsarlos, decidió pactar con ellos: les otorgó todas las tierras que actualmente se conocen como Normandía. En tres tratados sucesivos, a lo largo de 20 años, estos vikingos fueron recibiendo un territorio en el que se asentaron y prosperaron, mezclándose con la población local, básicamente galorromanos y un porcentaje minoritario de francos. No cabe duda de que los francos esperaban contar así con ayuda para evitar más incursiones vikingas. Sin embargo, Hrolf fue un paso más allá. En el 912 se bautizó, y adoptó el nombre de Rollo. Los vikingos, como muchos otros grandes pueblos, eran capaces de adaptarse a su nuevo entorno. Reconociendo en los francos cierta “superioridad” cultural, Rollo inició con su pueblo una metamorfosis: adoptaron la lengua franca amalgamada con el danés, así el estilo de vida, las armas y las tácticas de los francos. En treinta años, el pueblo de Hrolf apenas se distinguía de los francos, aunque ellos sí se reconocían como Nord-men, es decir, hombres del norte. Pues eso es lo que significa normando.
La sociedad franca se basaba en el feudalismo, sistema social que adoptaron los normandos. Además, la independencia de su territorio se plasmó en su constitución como ducado. Nació así la figura del duque de Normandía.

EL DUCADO E INGLATERRA
Las tierras de Normandía fueron estructuradas según el modelo feudal que ya habían desarrollado los francos en el resto de la actual Francia. La figura del rey (o el duque en el caso normando), estaba apoyada por un conjunto de nobles terratenientes, atados por votos de lealtad al duque. Los nobles, además, tenían a su cargo el territorio y sus habitantes, y proporcionaba protección a sus habitantes, mientras estos pagaban tributos a sus nobles, recurso con el cual los nobles se costeaban el costoso equipo militar.
Hay un hecho diferencial en Normandía. En el resto de Europa, el modelo feudal desembocó en una pérdida de poder de los reyes. Sin embargo, en Normandía, el feudalismo proporcionó a los duques un formidable poder militar. La unión de intereses entre el duque y los nobles, y las políticas agresivas de los duques que se plasmaban en nuevas tierras con que recompensar a sus nobles, hicieron que este modelo funcionara excepcionalmente bien. Normandía era próspera, y su población aumentaba muy rápidamente. Al ser fundada, la tierra era pobre, pero apenas 100 años después, Normandía proporcionaba generaciones de excelentes guerreros que sirvieron en muchos lugares del mundo. Incluso llegaron a vencen a los propios francos, en menos de un siglo después de la fundación de Normandía, en su intento por destruir al ducado, que crecía en poder muy rápidamente.
La Iglesia de Roma, que tras la conversión de Rollo, se implicó en la estructuración del territorio, expandiendo el cristianismo, pronto encontró en el poder militar normando y su prosperidad económica un gran aliado. Muchos normandos acabaron en importantes puestos eclesiásticos, y los nobles normandos también ayudaron a fundar numerosos monasterios en sus tierras.
En poco tiempo, las incursiones vikingas a lo largo del Canal de la Mancha fueron controladas. El reino de Inglaterra encontró también colaboración en los duques de Normandía para detener a estos incursotes daneses y noruegos. Los contactos se intensificaron, y llegó a haber alianzas matrimoniales entre los reyes sajones de la casa de Wessex y los duques de Normandía. En el siglo XI, los normandos apoyaron abiertamente a Eduardo el Confesor en su ascenso al trono de Inglaterra, en perjuicio de Knut de Dinamarca. Eduardo, de la casa de Wessex, incluso pasó un tiempo exiliado en Normandía. Cuando fue rey, su política hacia Normandía fue siempre amistosa.

Si recordamos del artículo de los sajones, a la muerte de Eduardo, sus lazos familiares con Guillermo, duque de Normandía, sirvieron a éste para reclamar el trono. Harold Godwinson fue coronado rey de Inglaterra, y Harald Hadrada también reclamó la corona desde Noruega. Godwinson venció a los vikingos de Harald en Stamford Bridge, pero Guillermo tampoco había estado ocioso. Organizó un ejército para reclamar su corona. En total, reunió 7000 guerreros. No todos eran normandos. También había mercenarios francos y de otros lugares de Europa. Guillermo prometió tierras en recompensa a los que le ayudaran. El resto es historia. Cruzó en Canal y venció a Godwinson en la batalla de Hastings, en 1066. Comenzaba así la dominación normanda, que tuvo numerosas y trascendentales consecuencias en Inglaterra.
En primer lugar, la élite sajona de los húscarls emigró a Noruega, Rusia y muchos llegaron a luchar en la guardia varenga. Incluso fundaron un reino en el Mar Negro, llamado Nova-Anglia, de corta existencia. La marcha de la élite sajona fue seguida por un reparto feudal de las tierras entre los nobles normandos que habían ayudado a Guillermo. Los sajones pronto vieron como la tierra era repartida y asignada a unos conquistadores, que, además, tenían un carácter fuertemente absentista, y que cuando visitaban sus tierras, lo hacían como amos y señores feudales. Guillermo fue lo bastante astuto como para otorgar tierras en diferentes ubicaciones a los nobles. Así, si se rebelaban, sólo podrían defender una porción pequeña de sus posesiones. Los nobles normandos, autorizados por Guillermo, fueron construyendo fortalezas desde la que dominaban el territorio. Así estructuraron en reino en “shires”, o comarcas, organizando las divisiones territoriales que se conocen actualmente en Inglaterra.

El idioma también cambió. El antiguo inglés de los reinos sajones fue desapareciendo, amalgamado con el la lengua franco-danesa de los normandos. Esto explica por qué hay tantas palabras comunes en inglés y francés, por ejemplo. Como frikidato, os diré que si queréis escuchar en inglés antiguo, sólo tenéis que ver la versión extendida de Las Dos Torres. El idioma de los rohirrim es en realidad el inglés de los sajones. Es especialmente notable y bello el canto fúnebre de de Eowyn durante el funeral de su primo, el hijo de Theoden.
El impacto cultural de la dominación normanda, que causaba miedo y repulsión entre la mayoría de los sajones, puede verse en numerosas obras literarias: “Ivanhoe”, de Sir Walter Scott, por ejemplo. También hay muchas películas. Os recomiendo, porque a mí me sorprendió, “El Señor de la Guerra”, con Charlton Heston (cada vez que pienso en este hombre no puedo dejar de acordarme de “El Informal”). También encontramos trazas de la organización normanda en otra gran historia clásica como la de Robin Hood. Si recordamos, el malo era el sheriff de Nottingham. Los sheriff fueron cargos creados por los normandos, y representaban los intereses del rey en los territorios de los nobles feudales.
El mismo Tolkien solía decir que la dominación normanda era la principal causa de que no hubiera sobrevivido una mitología auténticamente inglesa. En efecto, mientras que los sajones sí ocuparon realmente el territorio y lo trabajaron, y refundieron distintas tradiciones celtas y romanas, los normandos, escasos en número, sólo ocuparon la clase dominante. Además, territorios como Gales o Escocia, que se habían mantenido apartados de la dominación sajona, también fueron dominados política y/o culturalmente por los normandos.
Guillermo dividió entre sus hijos los dos territorios: Normandía e Inglaterra. Sin embargo, algunos reyes de Inglaterra volverían a unificar el territorio de forma intermitente. Finalmente, en 1204, Normandía cayó por fin en manos francesas, aunque durante la guerra de los 100 años, el territorio volvería a ser dominado por los ingleses.

Los reyes normandos usaron los recursos militares de Inglaterra para sus intereses. Adiestraron tropas sajonas al modo franco normando, e introdujeron el arco largo, que en manos inglesas se transformó en un arma terrible. Pero el intercambio también fue en dirección contraria. Los normandos se reencontraron con las armas y tácticas vikingas de los anglo-daneses del norte de las islas. También, los nobles normandos adoptaron costumbres anglodanesas, como el dejar crecer el cabello y las barbas, en detrimento de ese ridículo corte de pelo en cazoleta típico de los primeros normandos en Inglaterra.

NORMANDOS EN ITALIA.
En el 1009, los lombardos (otro artículo) se rebelaron contra la dominación bizantina de Italia (recordemos que el imperio Bizantino era el Imperio Romano del Este, que sí sobrevivió, al contrario que Roma). Dos años después, mercenarios normandos sin tierra comenzaron a ser contratados para luchar contra los bizantinos. Aunque fueron vencidos en 1016, poco después los bizantinos comenzaron a contratar normandos para mantener su ejército en la península italiana, que por entonces era una “thema” o provincia del imperio bizantino. Las intentonas lombardas continuaron, y frecuentemente luchaban normandos en ambos bandos. Finalmente, Sergio IV de Nápoles, se proclamó rey en 1029 con ayuda normanda, y otorgó tierras en la frontera sur de su reino (el sur de Italia, desde Capua, seguía perteneciendo a Bizancio) a los líderes normandos que le habían ayudado. En 1040, los normandos contratados por Bizancio se rebelaron contra sus pagadores, y así colaboraron con la extensión del poder normando hacia el sur de Italia. Finalmente, los normandos reclaramon Apulia, Calabria y las islas del sur (Sicilia, Bari, Corfú, etc.) como propias, y dividieron el territorio en 12 partes. Este reino fue reconocido por el Papa. Nacía así un poderoso reino, que duraría hasta el siglo XII, cuando fue tomado por el emperador germano Enrique VI, en 1194. Por cierto, otro frikidato: Sicilia fue tomada por los normandos de las manos del Zirid de Argelia, pues la isla había sido tomada por los musulmanes. A este hecho hace mención, en “Amor a quemarropa”, un grandioso Denis Hopper, mientras en el tiempo de fumarse un cigarrillo, dice al mafioso siciliano interpretado por Christopher Walken, que su pelo es negro porque a su “tátaratataratataraabuela se la f*ll* un negro”. Magnífica escena.
Pero durante la existencia de dicho reino, los normandos de este reino no se quedaron tranquilos en Sicilia. La sangre vikinga bullía en sus venas, y los impulsó a dar el salto a África. Ocuparon la actual Túnez entre 1148 y 1160, pero fueron repelidos por los almohades, y por los problemas domésticos en el sur de Italia. También marcharon hacia el este, ocupando Tesalónica y quedando a las puertas de Bizancio en 1185.

NORMANDOS EN ORIENTE PRÓXIMO
Desde el siglo X, Bizancio contrató normandos y se los llevó a Asia. Algunos líderes mercenarios llegaron incluso a ser lugartenientes de los generales bizantinos. Era una época turbulenta en la zona. Bizancio se batía con los Seljuk y con dinastías arábes que presionaban hacia el oeste. Los normandos, como buenos mercenarios, aunque llevados allí por los bizantinos, llegaron incluso a estar contratados por sus enemigos. Hubo familias normandas que se asentaron allí y prosperaron, estableciendo linajes de guerreros aceptados como pertenecientes al imperio, iniciándose así una feudalización de las tierras del Imperio Bizantino. Hubo también varios intentos de aprovechar el caos, para crear principados normandos independientes en Anatolia y Siria, pero el ambiente era demasiado hostil no prosperaron inicialmente. Sin embargo, todo cambiaría con la Primera Cruzada. Junto a la creación del Reino de Jerusalem, Antioquía, la antigua joya del mundo helenístico, también fue conquistada por los cristanos. Los normandos del duque Roberto de Normandía abandonaron Tierra Santa en 1099, pero allí quedaron muchos italo-normandos. Bajo el gobierno de Bohemundo y luego su hijo Tancred, los normandos crearon un estado feudal en plena Siria, diferenciado del reino de Jerusalem, y que no dudó en contratar mercenarios musulmanes para ampliar sus tropas. Los nobles normandos intentaron integrarse en la sociedad siria-armenia, pero les separaba su religión y su obligación de combatir el Islam con la espada, a veces curiosamente interpretada. Finalmente, cayó a finales del siglo XIII en manos musulmanas.

LOS EJÉRCITOS NORMANDOS.
En DBA hay un buen número de listas con sangre normanda en sus venas:
a) III/51 Francos occidentales y Normandos. Esta lista refleja el grado de integración de los normandos en el modo de guerra de los francos. La lista es igual para ambos, pero los normandos tienen un punto más de agresividad. Las tácticas que usaban se basaban en una caballería pesada, con un jinete protegido con cota de malla, escudo en forma de cometa, lanza y espada. Éste es el ejército que invadió Inglaterra al mando de Guillermo el Conquistador. En esta época, todavía no existe el caballero medieval tal y como lo conocemos. Más bien, estos jinetes, con los caballos prácticamente desprotegidos, usaban la lanza con una mano en forma descendente, una vez los caballos habían llegado hasta las filas enemigas. La espada es un arma secundaria todavía para el jinete. En la lista hay entre seis y ocho peanas de estos caballeros, y opcionales con otras peanas de Cv o LH, representando éstas otras tropas montadas más ligeras de apoyo a los relativamente inmóviles sobre sus monturas jinetes normandos. Luego hay un par de peanas de lanceros, representando levas feudales de campesinos o bien mercenarios, y luego arqueros, ya sea en forma de Ps o de Bw. Los normandos recuperaron a los arqueros como tropas fundamentales en la batalla.
b) IV/3 Anglonormandos: Esta lista representa las tropas que los normandos organizaron una vez se hicieron con el poder en Inglaterra. Un tercio de la lista se compone de peanas de Kn que pueden desmontar como Sp o como Bd. Esto se ha representado así porque en esta época, los asedios eran un tipo común de enfrentamiento, y los caballeros solían combatir desmontados. Estos caballeros pueden haber empezado ya la transición al uso de la armadura de placas medieval. Luego hay bastantes peanas de Sp, que representan los restos de las Fyrd sajonas, las levas de campesinos. Sin embargo, estas tropas solían ser de baja calidad para el concepto normando de infantería, así que a menudo solían recurrir a mercenarios francos o de flamencos. Luego, el último tercio del ejército se compone de arqueros, que pueden ser Ps o Bw. Aquí se ve cómo los normandos aumentan el número de arqueros en cada batalla. Incluso se proclamó una ley en Inglaterra que obligaba a todo campesino a tener y mantener un arco en perfecto estado, y a estar entrenado en su uso. Esto es típico de la estructura feudal. Los caballeros llevan una cara panoplia, pero el guerrero a pie típico, que procede de levas, no puede permitirse un equipo caro. Por lo tanto, la infantería de calidad quedó en manos de mercenarios. En este escenario, un simple campesino con un arco hecho de madera, barata y abundante, podía dejar fuera de combate a un caballero a distancia (olvidaos de lo que veis en las películas: NO se puede combatir si tienes un asta de flecha clavada en el cuerpo), aunque en combate cerrado estuvieran condenados.
c) IV/5 Sicilianos.- Esta lista es especialmente interesante por cuanto tiene de mezcla. Representa los ejércitos normanos que tomaron Sicilia y que luego enrolaron a los musulmanes en su propio ejército. Estos ejércitos avanzaron hacia el este combatiendo al imperio bizantino, y luego, a partir del siglo XIII, contra los ejércitos germanos que invadieron Italia. Se compone de algunas peanas de Kn verdaderamente normandos, equipados, ahora sí, con un estilo más “mediterráneo”, con armaduras lamelares o de escamas. Luego hay muchas tropas ligeras, de procedencia musulmana: Ps y Ax, equipados con arcos y lanzas y armaduras ligeras. Se van introduciendo también peanas de ballesteros (Cb). En la última época, se ven algunas peanas de 6Kn, que representan unidades de caballeros con un estilo de carga que ya estudiaremos en futuros artículos.

Sin duda hay otras listas que contienen otras tropas normanda, aunque las he dejado fuera porque merecerían un estudio separado: Cruzados Tempranos, Bizantinos Temáticos, Cruzados tardíos…

Podemos encontrar bastantes minis en Essex, Old Glory y Museum, aunque Corvus Belli tiene una gama de la guerra de los 100 años de la que podrían tomarse bastantes figuras, sobre todo de campesinos.

Nota: las miniaturas expuestas en este artículo pertenecen a la colección de David Kirk y pueden ser contempladas en Fanaticus.