Romanos vs Seleucidas

jueves, 29 de noviembre de 2007

Presentamos el primer informe de batalla en DBA Hispano. Y estrenamos a lo grande, con los ejércitos romanos de Polibio enfrentándose al poderoso Imperio Seleucida. Sin más demora os dejo con la narración de Caliban, espero que lo disfrutéis.

Por fin otro informe de las batallas que jugamos en Territorio Troll.
Esta vez fueron Polibyan Roman (Manu) contra Seleúcidas (un servidor).
El campo de batalla, desde mi punto de vista, (y desde donde están tomadas mis fotos), tenía una colina difícil en mi flanco derecho (flanco izquierdo de Manu), y dos colinas fáciles en las esquinas opuestas. Un camino quedaba en la retaguardia de Manu. Yo salí atacante. Manu desplegó muy bien. Sus Bd en el flanco izquierdo romano, cerca de la colina difícil. Luego puso sus Triari (Sp romanos) y la caballería en su flanco derecho, donde tenía mucho espacio para galopar libremente.

Tras estudiar su despliegue, puse mis psilois en el flanco derecho para avanzar rápidamente y ocupar el terreno difícil Luego formé el frente. De mi derecha a mi izquierda: elefantes, piqueros, caballeros, Carro falcado y caballería ligera en el extremo del flanco izquierdo. Los elefantes estaban en el extremo derecho porque supuse que Manu intentaría sobrepasarme por mi lado izquierdo. Por eso, si necesitaba maniobrar mi frente pivotando hacia la izquierda, los elefantes serían una carga muy pesada. Dejándolos ahí, podría dejarlos atrás, y no tener que gastar más PIP´s de los necesarios (mover elefantes vale 2 pips). Mi centro, hecho de piqueros y caballería, me venía muy bien para enfrentarme a los legionarios romanos. Por último, el carro falcado (que puede mover dos veces si carga en el segundo movimiento) y la ligera (500 pasos de movimiento) esperaba ganar por maniobrabilidad el flanco derecho de Manu.
En mi primer turno, gasté mis dos únicos PIPs en colocar los psilois en la colina (el primer turno, los psilois pueden moverse cuantas veces quieras mientras tengas PIPs). En los turnos siguientes los colocaría en fila, uno junto al otro. Con la colina en mi poder, escoltaría el avance de los elefantes.
Manu comenzó su avance magníficamente. Su frente era algo mayor, y rápidamente intentó desbordarme por su derecha, es decir, mi flanco izquierdo. Además, en su flanco izquierdo, decidió no avanzar su Bd y mantenerse alejado de los elefantes, pivotando, eso sí, hacia la colina. Los Bd lucharían con un +3 contra los Ps, lo que los convertía en una tropa respetable. Los Bd son algo más flexibles en terreno difícil que otras infanterías pesadas, como Sp.

Mi respuesta fue pivotar una peana de caballeros, el carro y la ligera hacia la caballería de Manu. Él, que ya se había posicionado estupendamente a pesar de que su centro había quedado algo retrasado, decidió aguardar a su infantería para formar un frente mayor que el mío.


Manu siguió formando su frente en su flanco derecho, y en su flanco izquierdo, avanzó sus Bd hacia la colina. Yo tuve en ese momento una buena tirada de Pips, y terminé de perfilar mi plan. En mi flanco derecho, avancé los elefantes hacia los Bd de Manu, que me ofrecían su flanco irresistiblemente. También pivoté mi centro hacia mi izquierda, para tratar de igualar mi frente al que formaba Manu.

En este flanco, el izquierdo, decidí adoptar una estrategia defensiva, mientras esperaba cargarme sus Bd de la colina con mis elefantes devoradores de PIPs y los psilois. Sin embargo, la posición extrema del cónsul romano me sugirió un experimento arriesgado, pero interesante. Llegado el momento, saqué tres pips, suficientes para mover los caballeros, el carro y la ligera. Podría haber retrocedido hasta el frente central de picas que venía detrás. Pero también, ya que todavía no estaba zoqueado, debido a que Manu estaba todavía formando su frente, tenía una última oportunidad de eliminar a su general. El caballero retrocedió hacia el frente, pero el carro falcado se estrelló contra el general romano, mientras los ágiles arqueros a caballo partos (LH) se deslizaban contra su flanco. Debido a los solapes, ambos estábamos +3 a +3, pero si le vencía al simple, el general moriría. Si yo perdía, el carro desaparecería (sin contar para las bajas), y mi ligera quedaría sola, donde posiblemente la perdería. Pero como mi plan B eran los elefantes, decidí que merecía la pena asumir ese riesgo antes de lanzar mis elefantes contra los legionarios.

Al final, el impacto de los carros pareció desorganizar a su caballería, que, sin formación, fueron presa fácil de los arqueros a caballo partos. El cónsul romano murió, decidiéndose la batalla a favor de los seleúcidas.