Los ejércitos de Japón. Imperio, samurais y shogunes.

jueves, 25 de octubre de 2007

Saludos. El sistema imperial japonés es verdaderamente antiguo. Quedó establecido alrededor del siglo IV, con el establecimiento de la Dinastía Solar Yamato. El sistema se estableció alrededor de cierto número de clanes principales llamados Uji. Dichos clanes satélites de la casa imperial asumieron funciones específicas: un clan se encargaba de los impuestos, otro aportaba la cúpula sacerdotal, otro se encargaba del funcionariado, etc. Huelga decir, por lo tanto, que este sistema provocó pequeñas pero sangrientas guerras entre clanes por el poder y la influencia en la corte imperial.

En esta época, las tierras japonesas todavía no estaban cerradas al mundo. Aprovechando el vacío causado por la caída de la casa Wei en China, Japón envió un importante contingente estableciendo una base en Corea, en Mimana, en apoyo del reino coreano de Paetchke contra los ataques de los otros dos reinos de Corea: Silla y Koryguo. (Estas tres listas están disponibles para DBA: II/75, 76 y 77).

Además, en la propia isla de Japón, había también importantes enfrentamientos entre el Imperio y los bárbaros del norte, los Emishi “arañas de tierra” -la lista III/6- término que englobaba tanto a habitantes aborígenes caucasoides de la isla (lo que explicaría sus descripciones como “hombres peludos”, en contraposición a la lampiña raza amarilla) como a otras etnias más cercanas a los propios japoneses. Estos pueblos presentaban batalla con tropas ligeras, básicamente hostigadores y, más tarde, caballería ligera, luchando habitualmente en guerrillas. Los ejércitos japoneses de esta época pre-samurai (500-900 d.C.) están representados por la lista III/7. Según las descripciones de las crónicas chinas, estos ejércitos estaban compuestos por tropas no profesionales, armados con escudos, alabardas y unos característicos arcos asimétricos, es decir, con la empuñadura situada no en el centro del mismo, sino que el lado inferior era mucho más corto que el superior (el típico arco japonés, vamos). Esta lista está compuesta por tropas de caballería armadas con arco (Cv) y muchos arqueros a pie (Bw). Además, permite la introducción de alguna tropa más pobre, exploradores, y auxiliares, tal vez prototipos de lo que serían los ashigaru.

Durante este periodo ocurrieron también cosas importantes: a) A través de Corea llegaron las tradiciones budistas, que la casa imperial adoptó rápidamente, seguida de otras Uji que intentaban ganarse su favor. Otras se resistieron, provocando no pocas luchas internas. B) Los contactos de Japón con China se hicieron muy importantes. Japón adoptó la escritura china, sus ropas, sus costumbres palaciegas… Esto hizo, entre otras cosas, que los emperadores cada vez se separaran más de la realidad social, dejando de guiar sus ejércitos personalmente, delegando en funcionarios y generales, encerrándose en el mundo irreal de sus palacios.

Los budistas se hicieron muy poderosos, y se crearon numerosos monasterios. Estos, al irse enriqueciendo, llegaron a mantener pequeños ejércitos propios para su defensa. Simultáneamente, la influencia de los monjes se fue infiltrando en palacio. Esto provocó, a finales del siglo X, que el Uji Fujiwara, cada vez más influyente en la corte, consiguiera, tras la muerte de la última emperatriz mujer, reformar el sistema, alejando a los budistas de las esferas de poder. Además, las reformas tuvieron más repercusiones sociales. Tras ser expulsados de Corea, el ejército se regularizó, y se estableció una clase guerrera segregada del resto del pueblo, con la misión de proteger las fronteras. Así, Japón se cerró al mundo, y comenzó la historia de los samurai, guerreros profesionales aparentemente al servicio del emperador, que si bien no contaban con la sofisticación de la vida palaciega, sí tenían recursos militares para aspirar a tener cada vez más poder. La prueba de esto fue la primera revuelta de los samurais.

Uno de ellos, Taira No Masakado, (Es decir, Taira, del clan Masakado) decepcionado por no obtener un nombramiento oficial, se rebeló, y trató de crear un estado independiente. La casa imperial y sus funcionarios tuvieron que pedir ayuda a otro clan provincial, los Minamoto, para aplacar la rebelión. La escasa previsión de la casa imperial hizo que éste no fuera debidamente recompensado. De hecho, Minamoto tuvo que poner de su propio bolsillo para la campaña, pero esto aumentó su popularidad entre los aliados, y aumentó su poder. Las bases para las continuas guerras internas entre clanes provinciales de samurais estaban dispuestas. Se sucedieron muchas guerras, como las guerras Genpei, en la que los Minamoto y Taira lucharon, (unos vestidos de blanco y otros de rojo, los colores de la bandera japonesa) por un poder de facto, que pasaría por encima de la figura intocable del emperador.

Los ejércitos de esta época están representados por la lista III/54, Samurais tempranos, que llega hasta la invasión mongola del siglo XIII. Lo primero que llama la atención es su baja agresividad. En efecto, baja de 3 a 1 en esta lista, pero hay que tener en cuenta que la agresividad representa la tendencia a invadir otros territorios, y en esta época, Japón estaba aislado, y todas las guerras, aunque continuas, fueron civiles. Lo segundo, la composición del ejército. Contrariamente a la imagen más habitual del samurai, no es su katana, sino el arco asimétrico su principal arma, cuyo dominio exige mucho entrenamiento y una gran disciplina. Los samurais eran grandes arqueros a caballo bien acorazados, que también podían plantar pie en tierra y disponiendo barricadas, mantener una gran disciplina de disparo. Aunque ya eran maestros de la espada, su uso respondía más a duelos individuales que a un funcionamiento cohesionado de guerreros con arma de mano, que es lo que representan los Bd. Por ello, la lista se compone principalmente de Cv, y luego, una cuarta parte del ejército puede hacerse con peanas de Bw, representando a los samurais a pie. Dicha opción tiene la alternativa de Bd, pero estas tropas representan más a los monjes budistas guerreros que con frecuenta apoyaba a una u otra facción, armados con enormes naginatas (espadas situadas en el extremo de grandes lanzas). Si veis, el general puede ser Cv o bien Bw, es decir, samurai a caballo o a pie.
Las armaduras de los samurais solían estar hechas de lamas de cuero lacado, y fue ganando en complejidad con el tiempo. No obstante, la armadura daba un gran grado de protección al tiempo que permitía una importante movilidad. El resto del ejército está formado por auxiliares, llamados ashigaru (pies ligeros), que eran tropas provinciales enroladas más o menos voluntariamente, mal pagados pero con derecho a saqueo, armados con largas lanzas y otras armas y armaduras más ligeras.

Como resultado de las guerras Genpei, el bando perdedor, los Minamoto, y el emperador, fueron desplazados por los Taira, comenzando así el primer shogunado o Bakufu.
Los shogunes eran gobernantes samurai que eran capaces de mantener un poder efectivo sobre las regiones, en contraposición al emperador, que si bien siguió existiendo, el cargo no dejaba de ser algo meramente representativo.

A comienzos del siglo XIII, Kublai Khan, hijo de Gengis Khan, envió una flota a Japón con un ejército de 30.000 guerreros. Por el camino, tomaron muchas islas pequeñas, y los ejércitos samurai no podían hacerles frente. Los mongoles eran capaces de luchar de forma cohesionada, en unidades y frentes organizados, mientras que los samurais seguían luchando de forma individual. Además tenían catapultas, y mejores tácticas. Por fin llegaron a desembarcar en la isla principal, en la bahía de Acata. Los ejércitos del shogun, en una batalla muy confusa, parecieron ser derrotados, pero no obstante, los mongoles volvieron a embarcar temiendo refuerzos enemigos, y en ese momento comenzó un terrible tifón, en el que el viento llamado “Kamikaze” arrasó la flota.

Algunos años después, los mongoles enviaron una segunda flota, todavía mayor. El shogunado no había estado ocioso y había fortificado la bahía. Además, realizaron numerosos ataques con sus pequeños barcos a la gran flota, hostigándoles. Esto, sumado a cierta descoordinación entre la flota mongol, les impidió desembarcar, y entonces, de nuevo el Kamikaze estrelló la flota mongola contra los escollos. Los mongoles nunca más volvieron a atacar. El gobierno shogún respiró tranquilo, pero tan pronto se alejaron los mongoles, se reiniciaron las guerras internas.
Se sucedieron distintos shogunados: los Hojo, los Muromachi, etc.

Los ejércitos de Japón para este periodo hasta el año 1500 están representados por la lista IV/59, Samurais post-monogoles. En este periodo los samurais evolucionaron abandonando el arco al marchar a pie, cambiándolo por sus dos espadas, o bien naginatas y yaris. No obstante, el arco siguió siendo importante para la caballería. La lista presenta dos variantes. En la primera, se ve Cv, Bd que ahora sí que representan tanto samurais como monjes guerreros, y los auxiliares ashigaru. La segunda variante, más tardía, además de Cv y Bd, permite la incorporación de tres tipos nuevos de elementos: Wb u Hd, que representan a los fanáticos Ikko-Ikki, milicias locales con un importamente componente religioso, y Sp, que representan una regularización de las tropas ashigaru. Las miniaturas para estos ejércitos pueden encontrarse en al menos tres marcas: Essex, tal vez los mejores; Chariot (es decir, Magíster Militum) y Minifigs. Os dejo un link a un interesante post sobre minis de samurais. http://www.laarmada.org/foro/index.php?topic=945.0

El final de los samurais es verdaderamente peculiar. Las guerras internas siguieron hasta el siglo XIX, con muy pocas innovaciones salvo la introducción de arcabuces en el siglo XVI, suministrados por los portugueses, mosquetes que fueron empleados hasta el siglo XIX (los mismos, es decir, hablo de arcabuces de 300 años de antigüedad en pleno uso). Un barco americano llegó a un puerto japonés y él sólo destrozó a toda la flota japonesa. El país estaba totalmente atrasado. El emperador consiguió apoyo exterior y tras otra serie de guerras civiles se consiguió la restauración, iniciándose la era Meiji. El emperador contó con el apoyo de los Estados Unidos para reequiparse e introducirse en el mundo moderno. Los samurais no cedieron sin lucha ni revueltas (¿recordáis “El último Samurai”?). La era Meiji fue un profundo varapalo para los samurais. Con el país pacificado, estos guerreros tuvieron que hacer frente a un mundo que ya no parecía necesitarles. Se prohibió lucir armas en público, lo que era su antiguo signo social. Muchos se enrolaron en el ejército imperial como oficiales Mientras tuvieran nobles a los que servir, tendrían sueldo, pero al morir éstos, se convertían en Ronin. Sin ingresos, y con un estricto código de honor que les impedía trabajar, muchos se convirtieron en vagabundos y asesinos a sueldo. Otros maestros samurai, en cambio, reaccionaron sublimando su estilo de vida, consiguiendo, a través de tratados y escuelas de pensamiento, erigirse como guardianes de una tradición ancestral que les elevaba sobre el resto de ciudadanos. No olvidemos que muchos eran además grandes literatos y artistas.

De esta época procede toda la mitología que conocemos de los samurai y su código de honor, el Bushido. Éste, si bien existía desde antiguo, fue muy bien representado en la obra el siglo XVIII “Hagakure”. Si habéis visto “Ghost Dog”, creo que es el libro del que se leen párrafos entre escena y escena. Otra referencia a este periodo la encontramos en la magnífica serie Manga “La espada samurai”. En ella conocemos la historia de Kenji Himura. Al iniciarse la era Meiji, Kenji, conocido como Batusai “El carnicero”, era un samurai convertido en asesino a sueldo, que luego se arrepiente de todo lo que ha hecho e intenta reconstruir su vida en el seno de una familia. Kenji, al igual que hicieron muchos samurai, intenta convertirse en maestro de una escuela de samurai. Este camino también fue tomado por cientos de maestros guerreros sin trabajo.

Nota de Endakil: Las miniaturas de samurais que podéis ver en este artículo son de la marca Minifigs y son obra de Robert the Bruce.