Informe de batalla: Partos vs Imperio Romano Medio

lunes, 29 de diciembre de 2008

Saludos. Esta vez, y para despedir el 2008, os dejo la primera partida que jugamos en la nueva tienda del hobby en La Línea: "El caballero ebúrneo", donde esperamos jugar en el futuro muchas muchas batallas.
Bien, los contendientes fuimos mi colega el "Capitán" con su magníficamente pintado ejército romano de Corvus Belli (lástima que no veáis bien las paenulae) y mis partos de Chariot. Ambos fuimos a medias asistidos y vilipendiados por el audaz Santi, retoño del Capitán, que aparece en las fotos.
He aquí el despliegue:
Mi ejército aparece en primer plano. Yo salí defensor, y al igual que Surena, decidí luchar en terreno estepario. Coloqué el terreno difícil en las esquinas, con objeto de mantener alejado del centro romano a los auxilias, y sobre todo, a sus temidos arqueros. El Capitán escogió precisamente aquel extremo del campo, lo que me hizo sospechar que plantaría la batalla a la defensiva.

Puse psilois en mi flanco izquierdo y ligeras en el derecho. Mi centro consistía en más ligeras y las tres peanas de catafractos. El Capitán ocupó los terrenos de sus flancos con las auxilias y arqueros, y el centro con los legionarios y los equites. Entoces, vi que su Bw quedó frente a mis ligeras del flanco, por lo que las cambié de posición por los psilois del otro flanco, quedando el despliegue como véis en la foto. Una vez terminados los preliminares, nos lanzamos al ataque.


Mi plan era lanzar mis catafractos contra sus equites (Cv), a ser posible en línea con mis ligeras, para que éstas distrajeran a los legionarios. Obviamente, tenía que proteger el flanco derecho de los catafractos, y allí destiné dos ligeras y dos psilois, que se enfrentarían a dos LH romanas que se habían adelantado en el flanco izquierdo del Capitán.
De momento, todo iba bien. El centro romano se adelantó, dejando atrás a los auxilia de su flanco derecho. Esto me convenía. Yo superaba su frente con mis LH, y para igualarme, tendría que sacar a sus Ax de su flanco derecho a terreno fácil. Si no lo hacía, podría envolver el flanco de los legionarios. Si lo hacía, podía cambiar el peso de mi ataque hacia los Ax, entreteniendo a los legionarios con una o dos de mis LH. Pero no todo eran buenas noticias: para mi desgracia, su Bw comenzó a avanzar en su flanco izquierdo para cubrir el flanco de sus Cv y las LH adelantadas. No obstante, yo creí tener ambos flancos estabilizados, y avancé sin miedo por el centro.
Llegaron entonces los primeros combates. En mi flanco derecho, me las apañé

para que el Bw sólo pudiera disparar al Ps, mientras organizaba una defensa más consistente en su posición. En el centro, mis catafractos chocaron con fuerza contra la caballería romana, y comenzaron a empujar y empujar. Mientras, las demás LH y el general parto mantenían estrechamente vigilados a los legionarios. En mi flanco izquierdo, contacté con el legionario del extremo, pero hizo huir a mi LH.

Los combates prosiguieron. En el centro, mis catafractos seguían empujando a las Cv, separándolas por fin de los legionarios. Mientras, mis LH y el general parto luchaban con éstos. En mi flanco izquierdo, los Ax se veían tentados, pero la falta de Pips del Capitán los mantuvo en terreno difícil. Tenía el flanco de los legionarios para mí. Pero los problemas los tuve en mi flanco derecho. El Capitán había enviado al Ax que faltaba, y consiguió dejarme a una LH solapada por ambos lados. Ésa fue la primera que murió.
Mi flanco derecho estaba tocado, y parecía cuestión de tiempo que cayera. Apreté los dientes y seguí combatiendo en el centro. El general parto mató al simple a una peana de Bd, persiguió y ésto dejó a una Cv romana solapada por ambos lados. Por fin, también cayó ante otro catafracto. El general romano estaba sólo frente a dos peanas de catafractos, y mi general, en un flanco de los legionarios. De repente, los días felices habían vuelto.

Pero de nuevo se torcieron las cosas. En mi centro, una LH empató con los legionarios, y en el siguiente turno me cerraron la puerta y murió. Otra salió huyendo. Y en mi flanco derecho, mi segunda LH murió ¡Mi flanco dependía de dos Ps! En aquel momento, el resultado era 3 bajas contra dos, a favor del romano.


Aquí ya no pude hacer más fotos, pero desde la anterior puedo describir en final de la batalla:
Seguí empujando inofensivamente al general romano, al que no conseguía doblar. Mi general cargó a un legionario por el flanco, matándolo al simple. Ya estábamos 3 a 3. Entonces, reorganicé mi flanco derecho formando una línea de psilois, para así poder resistir algún turno más y mientras, conseguir mi última baja con mi general o mis otros dos catafractos. Pero al alejar a los Ps de mi flanco, el Bw quedó fuera de toda zona de control. Se dio entonces la vuelta y, aprovechando que el empuje del catafracto en combate había dejado atrás, sin dar solape, al otro catafracto, aprovechó para dispararle por la retaguardia, haciéndole retroceder y matándolo en el acto. 4 a 3 a favor del Capitán, para alegría de Santi.
Conclusión: una partida dura e igualada. Replegar a los Ps para hacer una línea me costó la partida, pero me pareció mejor opción que dejar a un Ps solo delante de un Bw y con dos LH a distancia para flanquearme y envolverme. Si mi catafracto hubiera sobrevivido al turno de disparo, posiblemente hubiera hecho una baja empujando a su general contra el campamento (¡un solo retroceso más!) o contra otro legionaro usando a mi general.